sábado, enero 14, 2006

No eran humanos

según leo aquí la CIA ha bombardeado una aldea pakistaní para matar al número 2 de Al-Qeada. Sí, por lo visto a Al-qaeda le gusta mucho el número 2, creo que por asignártelo te dan una merienda gratis, porque a este paso todo al que detengan o es el número 2 o algo similar.

Por lo visto han muerto 18 personas y no se está seguro de que haya muerto el número 2, pero no problem, recuerda que no son cristianos, y encima son de Pakistán, de modo que no tienen alma, y van a ir al infierno de todas maneras, así que ha sido como matar a una manada de lobos.

También vía en Microsiervos la historia de el pollo que vivió sin cabeza, que resumidamente es un pollo que sobrevivió despues de que le cortaran un buen trozo de cabeza. No arto el sadismo de los propietarios, decidieron dejarlo vivo para exhibirlo por allí, porque de todos es sabido que los animales tampoco tienen alma, y que no sufren nunca dolor, y que ha ese pollo no le va a molestar no tener cabeza y vivir comiendo a través de una pipa que le introducían en el esófago. Bueno si tubiera que elegir al hombre más idiota de toda la humanidad, probablemente nominaría a éste como candidato. Porque no ha ido a la escuela, o no demuestra haber ido. Porque se daría cuenta de que cualquier ser vivo, para serlo, debe de relacionarse con el medio, y al parecer tan desesperada era la verguenza del pollo que incluso se tapaba la cabeza con una ala.

Probablemente el resto de pollos ni le haría caso, aunque no creo que el pollo lo supiera, pues entre el trozo de cabeza que le cortaron estaban sus dos ojos, una oreja y el pico. Desde luego por menos de eso hay quien ha sacrificado a sus animales, y desde luego exhibirlo por ahí es una muestra más de lo idiota que es la gente. Menuda vida mas triste, la de ese pollo, y más dolorosa. Esperemos que sus dueños hayan ganado mucho a través de él.

viernes, enero 06, 2006

Siempre se van los mejores

He estado dudando de escribir este post, puesto que no me gusta la gente que va comentando por ahí sus penas, porque la gente tiene derecho a la intimidad y estas cosas si se cuentan pueden herir sentimientos, pero bueno, lo voy a escribir, quizás porque de alguna manera esto será un último adiós al fallecido... mi gato.


Felix, que tenía unos 8 o 9 años, con lo cual se podría decir que nació aproximadamente entre 1996 y 1997 murió ayer, 5 de Enero del 2005, por una sobredosis de drogas que comunmente se llama eutanasia, después de sufrir convulsiones, ira, tirar espumas, vomitar, morderse y morder todo lo que pudiera. Maullando como nunca en su vida lo ha hecho estaba en la bolsa en la que le llevamos al veteriniario, con las 4 patas atadas. Luego, después de anestesiarle un poco, mis padres firmaron el consentimiento, pedimos que no sufriera y la veterinaria, a no ser que haya cometido una neglicencia, lo mató poco después. Le pedí a mis padres las cenizas, pero prefirieron que se lo llevara el ayuntamiento.


Felix es el animal más bueno que he tenido, nunca ha hecho nada malo, ni ha tenido rebotes ni se ha pasado de la ralla. Poco después se hizo amiga de Reyes, la segunda gata, que ahora vive en otra casa ya que nunca conseguimos hacernos con ella, y Seyla, la perra que provocó que durante unos años los animales viveran en el balcón porque mis padres no les querían a todos en casa, y porque no educamos bien a la perra. El buen gato se llevó casi siempre la culpa de los desastres de la perra, pero aun así fueron mas o menos amigos.


Felix siempre ha tenido un gusto refinado. A parte del pienso, que se lo comía sólo si estaba recien puesto, le gusta el jamon york, las sardinas y el merengue. Nada más. No comía otra cosa, si a acaso una galleta, pero no es como mi perra, que se comería cualquier cosa. Estos últimos días ha dado señales de saber abrir puertas, pues las de mi casa son flojas y son fáciles de abrir empujando. Cuando era pequeño le gustaba subir lo más alto que pudiera, pero luego le daba miedo bajar. También le gusta dormir sobre montones de ropa, o al lado de la estufa.

Cuando Reyes se fue, poco a poco dimos más libertades a mi gato y mi perra. Luego mi gato empezó a dar síntomas de enfermedad, estaba muy callado y perdía la coordinacuón, hace aproximadamente 2 meses. También tenía algo raro en el ojo. Tenía sinusitis, y se la consiguieron quitar. Después volvió a estar malo. Nos dijeron que tenía una inflamación en el cerebro. Podría ser un tumor o encefalitis, nos aferramos a esta segunda posibilidad dado que si lo provocaba un virus podría salir de ella. Un par de inyecciones y como nuevo. Vuelve a caer. Más inyecciones. Pasan los días, le inyectamos cada 3 días, y parece estar bien.


Estoy en el baño. Le dejo pasar. Pienso que quiere beber agua, así que abro el grifo y le invito a que beba. Pero esta quieto, parado. Yo también estoy quieto. El gato estaba bien y me pensaba que quería beber, de modo que no le acaricio, ni le llamo, y cuando veo que no sube a la pila, pienso que simplemente querrá estar conmigo. Derrepente, da vueltas sobre si mismo, sale del cuarto de baño, se cae, empieza a moverse. Llamo a mi madre. No está en casa. Salgo del baño y miro al gato. Está hechando espuma por la boca. Llamo a mi hermana, miramos al gato y no sabemos que hacer. Con un poco de miedo, me acerco e intento levantarlo, cosa imprudente, pero creía que cambiándolo de postura mejoraría. Se empieza a morder la mano. El ataque para y se va. Nos bufa, no nos reconoce, está enfadado. Vuelve otro ataque. Para, el gato ronronea, tiene miedo. Por fin se deja tocar, estás más tranquilo, y creo que sí nos reconoce, y acepta nuestras caricias. Intentamos tranquilizarlo, le acariciamos, le damos su comida favorita. Se la come, vuelve a convulsionar. Pero no para. No pestañea, se le irritan los ojos y es casí seguro que está ciego, y, aunque entonces no lo sabía, casí seguro que no se está dando cuenta de nada, ni dolor ni sufrimiento, no tiene consciencia, así que probablemente su último recuerdo será el de que estamos con el, o al menos eso es lo que espero, porque así al menos verá que no ha muerto sólo. Pasa media y sigue convulsionando, cada vez más fuerte. Le llevamos al sofa, le envolvemos en una manta. Empieza a gruñir. Le sangra la boca mucho, le acerco un peluche a la boca y me muerde el dedo, me hace bastante daño. Vomita, mea, caga, y finalmente vuelve a echar saliba por la boca. Llegan mis padres. Le atamos, vamos al veterinario, y lo matan. Fin. Adios, Felix.

Digo, como antes, de que no se habrá enterado de nada. Cuando tienes convulsiones, pierdes la consciencia al cabo del tiempo, así que con suerte no haya sufrido. Una convulsión de más de 5 minutos es considerada grave, provoca daños en el cerebro e incluso coma. Nuestro gato tuvo una de aproximadamente 1 hora. Así que para entonces probablemente no sabría ni quien es, no solo por las convulsiones, sino por el daño en el cerebro. También es normal que entre convulsiones sean violentos, quizás porque estás asustados, o quizás porque ya han sufrido daños y no ven bien, o no recuerdan bien. El caso esque las convulsiones en este caso son debidas a una inflamación o un tumor, y en ambos casos el cerebro esta tocado y hundido, así que supongo que durante todo el trayecto, cuando no tenía convulsiones, estaría como atontado y por eso lo de la agresividad, aunque luego de eso que fue después de una convulsión fuerte, en un periodo en el que tenía pequeñas convulsiones momentáneas, parecía ya reconocernos y querer que nos acercaremos a el, pues se mostraba dócil y espero que en esos momentos si que supiera quienes somos porque al menos así el último recuerdo sería el de no morir sólo.


En fin, creo que ha tenido una de las peores muertes que existen. Quizás me equivoque y durante todo el trayecto haya sido consciente, durante una convulsión comió, así que quizás si que tenia conocimiento. Pero en la última, la más dolorosa, casi fijo que no lo tenía, porque creo que fue la verdaderamente fuerte, y, al durar tanto, acabaría atontándose cada vez más. Mi opinión esque perdió las consciencia en los últimos momentos de esa convulsión. El caos esque estubimos con el desde el principio, y eso lo habrá notado, y con consciencia o sin ella cuando no tenía convulsiones nos ha visto, y lo último que ha comido ha sido jamon de york, su favorito. No se si ha sufrido o no, si ha sido consciente de que iva a morir o si mi gato o era un genio o un tonto. Pero su sufrimiento a acabado, y al menos a mí me ha dejado muchos buenos recuerdos, y espero habérselos dejado yo a él también. Y con suerte, se habrá ido a la tumba sabiendo que estábamos a su lado, que sería lo que más deseo, y que no estubiese consciente cuando me murió, no sólo por el ataque tan violento que tenía, o porque se estaba mordiendo la lengua, sino porque no me gustaría que lo último que recordase fuese eso, haberme mordido. Pero dudo mucho que entonces fuera consciente. En fin, tus recuerdos estarán siempre grabados en mi memoria, Felix.

lunes, enero 02, 2006

Me paso al búho

Será que me gustan los búhos, pero en fin, para ganar dos perras con Adsense prefiero estar en la lista de búhos Microsiervos. Y espero mantener mi postura hasta al final, y no venderme, aunque eso es muy fácil de decir, pero veremos lo que nos depara el futuro.

domingo, enero 01, 2006

La Guerra de los mundos

Hola mis queridos lectores, bueno pues este año voy a empezar bien, dejando huella de todo lo que hago para que dentro de unos años pueda enterarme en que malgastaba mi tiempo cuando era un jóven.

Eso y que yo también me sumo a la propuesta que han hecho en muchos blogs de leer cuanto menos 50 libros al año, y para eso tendré que empezar a tomar nota de mis lecturass. Así que sin más dilación:

Libro (y película) #1: La guerra de los mundos

¿Por qué escogí este libro? Más que nada porque lo encontré en la biblioteca, y me recordó la anécdota que todos sabemos sobre su famosa adaptación en la radio.

La guerra de los mundos la relató un tal Herbert George Wells y es una de las pioneras en lo que se refiere a novelas sobre contactos con otros seres. Además la maquinaria que le concedió Wells a los marcianos y su funcionamiento ha sido también imitada por otros artistas.

El argumento de la novela es la historia de la invasión contada por un narrador en la que explica su historia y la de su hermano. Ambos escapan como pueden huyendo de los trípodes, que son máquinas controladas por extraterrestes que llegaron a nuestro planeta a través de cohetes disparados por un gran cañón y que tienen dos grandes armas: El Rayo Ardiente y el Humo Negro. Ningún cañón humano puede con esos trípodes, sólo se consigue matar a uno y de milagro. Pero lo que finalmente ocurre esque los marcianos mueren derrepente, los virus, bacterias y gérmenes terrícolas no son conocidos para ellos que no han tenido la necesidad de desarrollar ningún sistema de protección, de modo que lo que los humanos no han podido matar lo mata la tierra por medio de la Selección Natural. Ya sería mala suerte que, mientras millones de humanos han muerto por culpa enfermedades a cambio de que unos pocos, los mejores (selección natural) sobrevivan y conserven la especie durante millones de años como para que unos marcianos vengan y se instalen tan cómodamente.

De alguna manera esta novela es una crítica a las conquistas por parte de los europeos, que han destrozado culturas e impuesto su pensamiento sólo por el hecho de que tienen más tecnología, y, por tanto, son superiores. En el libro se relata que vienen otros, todavía más poderosos, con la misma manera de pensar: necesitan un planeta mejor y un clima más confortable, pero no quieren compartirlo con nadie. De modo que toman la decisión de matarlos a todos, son sólo unos primitivos humanos, nada de lo que preocuparse.

Y el enfoque que le han dado a los marcianos es ese. Los marcianos son seres que sólo tienen cabeza y tentáculos, no tienen sexo, relaciones, se comunican telepáticamente y no comen. Ni siquiera tienen músculos y no duermen. Quizás antes eran como los huamnos; pero al cabo del tiempo se han convertido en unos seres que sólo conservan la especie, pues es lo más práctico y útil, y han olvidado lo que es vivir. Tal vez esto también sea una visión de Wells de cómo son conquistadores, o de como se acabará convirtiendo el ser humano si sólo pensamos en nosotros mismos y en no morir.

También cabe añadir que para derrotarnos se sirvieron del Humo Negro que actualmente se podría compara con la guerra química o los gases asfixiantes y el Rayo Ardiente, una especie de laser. Mataban masivamente, y sin un patrón en concreto, tal y cómo sucede en las guerras actuales, en las que de un bombazo te cargas a n de golpe. Curioso.


En cuanto a la peli también es un pasote, las máquinas trípodes de la película ni los marcianos ni las armas son como se describen en los libros excepto en algunos rasgos, digamos que ha modernizado la obra. Wels se imaginaba los trípodes como el cuerpo-máquina de los aliens en sustitución de su hipotético anterior cuerpo, pero en la obra de Spielberg son más una especie de nave con patas y los propios marcianos también tienen cuerpo. También ha permitido hablar a los marcianos, cosa que no sucede sino al final en la novela. Pero claro unas cabezas rojas con 4 tentáculos y unos trípodes metálicos y un rayo ardiente enorme y masivo en lugar del colorido y pequeño (mata uno por uno) no hubera quedado muy bien teniendo las tecnogías y efectos especiales de hoy.


Pero dejando ese aspecto la película está muy bien hecha, pudiendo deleitarnos con situaciones desde diferentes perspectivas. Por ejemplo cuando estan en el coche pero no quieren que entre nadie aunque quepan, y cuando suplican en el barco que les dejen pasar porque caben perfectamente. También ver el contraste de pensamientos, mientras los alienígenas admiraban una rueda terrícola los humanos estaban peleandose y no poniendose de acuerdo.


En defnitiva, me ha gustado tanto la película como el libro, y la recomiendo. Espero entretenerme así a lo largo de este año y descubrir material tan interesante como este.